Exhumando combatientes

17/01/2016
Exhuman en Larrabetzu los restos de un miliciano de la CNT. Técnicos de la sociedad de ciencias Aranzadi, entre los que se encontraba Francisco Etxeberria, exhumaron ayer en el monte Urkullu, cerca de Larrabetzu, los restos de un combatiente de la guerra de 1936. Según explicaron, estos restos corresponderían al miliciano Ramón Portilla Acedo, que formaba parte del batallón «Celta» de la CNT.
 GARA.- 2016.01.17
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 En la zona del monte Urkullu (364 metros de altitud) en la que se exhumaron los restos del miliciano de la CNT, hubo combates en junio de 1937, durante la ofensiva llevada a cabo por las tropas franquistas contra el llamado Cinturón de Hierro, que protegía Bilbo. En esta misma zona, situada entre los términos municipales de Larrabetzu, Morga y Gamiz-Fika, se llevó a cabo otra exhumación el pasado día 2, y a la misma acudió la directora de Víctimas y Derechos Humanos del Gobierno de Lakua, Monika Hernando.

Al acto de exhumación de ayer asistieron familiares de Ramón Portilla, así como miembros de la asociación local de recuperación de la memoria histórica Karraderan, el alcalde de Larrabetzu, Iñigo Gaztelu, y el consejero de Justicia del Gobierno de Lakua, Josu Erkoreka.

Este recordó el mandato de la ONU de «promover la justicia, memoria y reparación de las víctimas en las zonas donde ha habido conflictos violentos», y añadió que, 80 años después de la guerra de 1936, «la justicia resulta difícil, pero la memoria y la reparación sí es posible tras décadas en las que la han querido barrer».

Erkoreka comentó que la exhumación de estos restos permite conocer lo que ocurrió en aquel conflicto y honrar a personas como Ramón Portilla, que lucharon tras el golpe de Estado franquista «en defensa de la democracia, la libertad y los derechos humanos».

A juicio del consejero de Justicia, exhumaciones como la realizada ayer en el monte Urkullu son una muestra del «compromiso real de la sociedad vasca por restablecer la memoria y trabajar seriamente en la reparación de las víctimas del franquismo».

«Nos tiene que importar igual»

Los restos que se atribuyen a Ramón Portilla –que tiene una hermana de 90 años de edad– fueron encontrados hace unos días por un particular, quien dio aviso a las autoridades. Durante el acto de exhumación llevado a cabo ayer, los técnicos de la sociedad de ciencias Aranzadi fueron sacando esos restos con cierta dificultad, ya que el lugar se encontraba embarrado debido a las intensas lluvias de los últimos días.

Francisco Etxeberria comentó el contraste que existe entre recuperar restos entre el barro o en el desierto, donde también han realizado exhumaciones de saharauis que habían sido enterrados en fosas comunes.

«Cuando se trata de derechos humanos –explicó Etxeberria– no hay distancia geográfica ni cronológica. Nos tiene que importar igual un asunto que ocurrió anteayer o que ocurra mañana. Tampoco hay distancia en cuanto al asunto sea local, próximo o lejano. Si se trata de una vulneración de derechos humanos, nos tiene que importar por igual allá donde sea».

SEGUNDA EN UN MES

El pasado día 2 se llevó a cabo una exhumación en la misma zona del monte Urkullu, por lo que esta es la segunda realizada en dos semanas. Al acto de ayer acudieron familiares de Ramón Portilla, combatiente de la CNT.