Exhumado Franco, la impunidad?

19/09/2018

«Franco no podía seguir estando con las víctimas»

Juan Ramón Garai coloca un ramo de flores en el monolito de Arrasate./
Juan Ramón Garai coloca un ramo de flores en el monolito de Arrasate.

Familiares de represaliados de Gipuzkoa creen que han tardado «demasiado en sacarle de ahí»

MACARENA TEJADA
 

La aprobación oficial del decreto ley del Gobierno para exhumar a Francisco Franco del Valle de los Caídos supuso un pequeño alivio en la herida de muchos represaliados guipuzcoanos por el franquismo. Nadie se quedó indiferente ante la noticia de que antes de final de año el cuerpo del dictador podría estar fuera del mausoleo, aunque creen que debería haberse producido mucho antes.

Joseba Esnal es conocido en Zumaia por ser el presidente del club de remo del municipio, pero también es el responsable de la sección de memoria histórica de Erkibe Kultur Elkartea. Este zumaiarra se ha criado con las historias que escuchaba en casa sobre la guerra. Su madre fue obligada a dejar su hogar en la Guerra Civil, «cuando los franquistas se hicieron con el Ayuntamiento. Ella y parte de la familia tuvieron que exiliarse. Hasta Lekeitio hicieron el recorrido juntos. Después, cada uno se buscó la vida por su cuenta. Volvieron un año más tarde», rememora. «Las mujeres han sido las grandes olvidadas en este asunto», opina. Además, «eran la mayoría, pero estas cosas se nos olvidan».

Tras conocer esta historia, Esnal empezó a indagar. Gracias a «un pequeño cuadernillo escrito a máquina» que encontró en su desván, conoció que alrededor de 1.000 personas tuvieron que huir de tierras guipuzcoanas en la Guerra Civil. Desde entonces no puede parar de indagar. De esta manera, descubrió que «una cuarta parte de los expulsados de Gipuzkoa en aquella época eran de Zumaia. Es una cifra enorme». Ha recopilado 261 nombres.

«El Gobierno ha actuado por primera vez ante la impunidad del franquismo» JUAN RAMÓN GARAI (ARRASATE)

«Contra la humanidad»

Para ellos y para su madre, dice, «que Franco esté en el mausoleo es un insulto. Es impensable que en Alemania haya un monumento para Hitler». Además, reivindica que a su progenitora «nadie le ha dicho aún por qué fue expulsada en la Guerra Civil». Por eso, el zumaiarra insiste en que «esto se tenía que haber hecho antes. No entiendo a la gente que dice que hay que olvidar lo que pasó». «Franco era un dictador y cometió crímenes contra la humanidad», añade. Él lo tiene claro, «han tardado demasiado en dar pasos para sacarle de ahí. Es injustificable que comparta tumba con las víctimas del franquismo».

Juan Ramón Garai, en representación de Intxorta Kultur Elkartea y de la plataforma vasca para la querella argentina, se muestra de acuerdo con Esnal. Pero va más allá. A su juicio, con el decreto ley aprobado ayer, «el Gobierno ha actuado, por vez primera, ante la impunidad del franquismo». «Hasta ahora nunca habían hecho nada. No solo durante la dictadura, en la democracia los franquistas también han tenido total impunidad y para avanzar es muy importante tener una garantía de no repetición», señala el arrasatearra. ¿Cómo? Entre otras medidas, Garai propone crear una «comisión de la verdad. Es necesario conocer lo que pasó realmente en aquella época. Todo lo que sabemos hasta ahora es por lo que hemos investigado, pero no existe una respuesta institucional como tal», argumenta.

«Que el dictador esté en el mausoleo es un insulto para quienes, como mi madre, tuvieron que irse» JOSEBA ESNAL (ZUMAIA)

Su aitona, desaparecido

Garai supo que a su abuelo le habían fusilado en Hernani - «dejando a mi amama sola con seis hijos e hijas»- por una lista que pidió el Ejecutivo central en la que aparecían los nombres de los ejecutados en este municipio. «Así supimos que lo mataron ahí, pero su paradero es desconocido. El Gobierno pidió esa carta porque quería llevar a estas personas al Valle de los Caídos. De todas formas, no sabemos si lo llegaron a hacer o no. No tenemos ni idea de dónde está mi aitona», explica indignado.

«No es justo», se queja. Además, recalca que «a veces nos olvidamos que estas personas no solo lo pasaron mal durante la guerra, sino que también después. La postguerra fue igual o incluso más dura aún para todas las víctimas». En este sentido, se queja de que «en este tiempo ninguno de los militares de Franco ni nadie que cometiera crímenes franquistas ha sido juzgado. Ya es hora de empezar a dar pasos hacia delante en esta materia», concluye Garai.