El trabajo esclavo entra en los tribunales

23/10/2023
Doce familiares de presos que hicieron la carretera entre Igari, Bidankoze y Erronkari han presentado ante el Juzgado de Agoitz la primera querella por trabajo esclavo durante el franquismo para que «lo que el Derecho Internacional reconoce como un crimen contra la humanidad sea también reconocido por la Justicia del Estado Español».

Familiares republicanos presentan la primera querella por trabajo esclavo

 

Naiz

 

La mesa donde se ofreció la rueda de prensa se cubrió con pañuelos palestinos.La mesa donde se ofreció la rueda de prensa se cubrió con pañuelos palestinos. (Idoia ZABALETA | FOKU)

 

 

Las familias informaron de su iniciativa -que han hecho coincidir con el primer aniversario de la Ley de Memoria Democrática- en una rueda de prensa ofrecida en el local Katakrak de Iruñea por el portavoz de los querellantes e hijo de uno de los presos, Balen Esteban, el portavoz de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CEAQUA), Sabino Cuadra, la representante de la asociación Memoriaren Bideak, Ana Barrena, y el abogado Jacinto Lara.

Con la querella buscan hacer justicia con los presos que hicieron la carretera entre Igari, Bidankoze y Erronkari, así como «proclamar en voz alta la dignidad de todos aquellos a los que quisieron someter». Su demanda va dirigida a los responsables de la estructura militar franquista.

Esta carretera fue abierta por más de 2.300 prisioneros entre julio de 1939 y junio de 1941. La obra estaba integrada en la fortificación del Pirineo que la dictadura franquista puso en marcha al terminar la guerra. En Nafarroa, «unos 15.000 prisioneros y soldados de reemplazo construyeron distintos tipos de búnkeres y fortificaciones y abrieron cuatro carreteras de montaña».

HACINAMIENTO Y MUERTE

Según Memoriaren Bideak (que reconoce con un acto anual a estos presos), las condiciones de vida estuvieron marcadas por la mala alimentación, la dureza del trabajo y hacinamiento en edificios abandonados, tiendas de campaña y barracones de madera con temperaturas extremas. «Además, el régimen disciplinario incluía agresiones físicas, palizas, trabajo adicional y la posibilidad de ejecuciones inmediatas», añadió Ana Barrena.

«Se tiene constancia del asesinato de tres prisioneros acusados de intento de fuga, de la muerte de otros 9 en el Hospital Militar Disciplinario de Pamplona, como consecuencia de diferentes enfermedades o accidentes y de una muerte más en circunstancias no aclaradas», detalló.

Los familiares piden respeto y reconocimiento, que se establezca la verdad, «también la verdad judicial». «Nuestra sociedad tiene una deuda pendiente con estos presos y con los valores democráticos que dice defender. No es admisible que continúe la impunidad actual. Las hijas, hijos y familiares pretendemos y ya es hora, verdad, justicia y reparación, para que estos crímenes de lesa humanidad no puedan volver a repetirse».

Esteban aseguró que a su padre no le gustaba hablar sobre lo ocurrido durante esos años y que la historia la ha descubierto después. «No hablaban mucho del pasado, era demasiado doloroso, tampoco nos hablaron de odio, pero sí nos educaron en la defensa de la libertad, de la justicia, de la igualdad y del derecho de las personas y de los pueblos a decidir su futuro. Nos explicaron día a día con su ejemplo lo que significa esa palabra, dignidad, porque vivieron y lucharon por ella».

 

Nueva presidenta para la comisión de memoria

Itxaso Soto, de Geroa Bai, se ha convertido en la nueva presidenta de la comisión de Memoria, en sustitución de Uxue Barkos, que había sido elegida previamente. No ha sido, con todo, una renovación ordinaria, debido a que los apoyos han cambiado y, en esta ocasión, EH Bildu sí que ha apoyado la candidatura.

La explicación reside en un acuerdo entre los partidos del Gobierno y EH Bildu para un nuevo reparto de todas la comisiones parlamentarias, tras aceptar el PSN las demandas que le había realizado la comisión abertzale. EH Bildu no reclamaba ninguna presidencia para sí, pero exigía la creación de una comisión sobre despoblación, a la que ayer se dio luz verde en el Parlamento.

Durante la sesión en la que Soto sustituyó a Barkos, UPN llegó a reclamar que se cerraran las puertas para impedir el paso a un miembro del PSN.